Archivos de la categoría RECORRIDOS

2013-07-21 Otra visita a los Cortijos de La Semana

Una zona de contrastes ésta de los cortijos de La Semana, perteneciente a Caniles. Situada en el curso bajo del arroyo Moras, justo antes de su unión con el curso del Uclías para formar el Galopón, nos ofrece el contraste entre la aridez de las ramblas arenosas y llenas de retamas de gran porte y otros arbustos, y los campos labrados divididos en tiras paralelas perpendiculares al curso del arroyo; también contrasta la planicie de los cauces entre las paredes abruptas de los cerros color ocre y los múltiples barrancos que los forman.

Comenzamos a la altura del cortijo del Martes en el que nada más llegar observamos actividad laboriosa, al contrario que en otras zonas de nuestro Parque Natural; sonidos de personas, vehículos e incluso animales, mezclados con el del agua corriendo por la acequia.

Recorrido:[sgpx gpx=”/wp-content/blogs.dir/9/files/gpx/A) LA SEMANA-FABRIQUILLA DEL ORO.gpx”]

No hay cosa más agradable en verano, con el calor en apogeo, que el sonido del agua corriendo en la cercanía como promesa de un refrescón tan necesario como placentero y más aún tras algún esfuerzo físico prolongado; parecería como si este esfuerzo fuese menor o menos cansado. Hoy hemos tenido esta suerte, agua corriendo a lo largo del camino durante buena parte del trayecto, que ha minimizado la aridez de otra buena parte del mismo. La acequia va paralela al camino principal de La Semana, desde su toma de agua, llenando las balsas de distintos tamaños que hay de vez en cuando.

Caminando hacia el norte, cauce abajo, pasamos por cortijos en ruinas más o menos antiguas que jalonan nuestro camino, a veces con signos de ser usados aún para acoger ganado y con balsas de riego en sus inmediaciones, pasamos por el cortijo del Jueves y de otros de dudoso nombre, aproximándonos a las juntas de los dos arroyos donde se forma un extenso llano arenoso con abundante vegetación en sus bordes y rodeado de cerros con extrañas formaciones debidas a la erosión.

En esta dirección llegamos a una edificación bastante grande que es la llamada Fabriquilla del Oro, según nos informa un cartel, en donde quedan vestigios de antiguas construcciones árabes y dedicada durante tiempo al procesamiento del oro que se extraía en varios lugares de la zona. La construcción está compuesta por varias edificaciones que parecen de distintas épocas que delimitan un patio central al que se tenía acceso a través de una puerta con arco aún en pie; esta puerta permite curiosas vistas de la rambla desde dentro y le da a la construcción una imagen peculiar y característica desde fuera pues destaca en su lisa y larga fachada, incluso desde lejos. Nos preguntamos ¿De todas las edificaciones que quedan en pie, cuales serán de origen árabe?

Siguiendo un trecho hacia el norte pasamos al otro margen de la cañada y nos encaminamos al curso del arroyo Uclías tras pasar las Juntas; dominando este paraje vemos al fondo y en alto la Fabriquilla del Oro con el arco de su portón en medio de la fachada, recibiendo ya el sol de pleno, y el cortijo del Jueves por donde pasamos antes. La rambla de Uclías tiene menos cultivos que su gemela de Moras y presenta un aspecto desértico por su aridez.

Mapa del recorrido:B) Mapa de La Semana (Medium)

De vuelta al Moras por el camino que comunica ambas ramblas, pasamos por las eras del cortijo del Martes en donde vemos un pozo con brocal de piedras (el segundo del día con idéntica forma) y volvemos al camino inicial para seguirlo hacia el sur esta vez. Se sucederán los cortijos del Lunes, del Domingo, del Sábado, y otros edificios menores, hasta llegar a la toma de la acequia principal, donde la rambla comienza; hacia arriba, el cauce trae agua abundante y se suceden los bancales con huertos y choperas en las riberas, incluso hay personas trabajando los campos o pasando el domingo al fresco, con las que departimos sobre el nacimiento del agua o los trabajos que realizan. Es la zona que se denomina en los mapas como del Cortijo del Tuerto.

Un poco más arriba, entre la vegetación y tras una buena alameda se encuentra un molino abandonado, una edificación importante, con una fachada a la sombra de los álamos que invita al descanso y una muela apoyada en su fachada. A través de una ventana se observan los restos de la maquinaria del molino y nos llama la atención el número veintidós en una plaquita sobre la puerta principal. Tras curiosear alrededor de este molino volvemos al camino para deshacerlo, hasta nuestro vehículo que espera en el Martes, dando por concluida la caminata de hoy, otro día buscaremos los cortijos del miércoles y viernes.

Galería de fotos:[nggallery id=23]

2013-07-17 El Moro y El Tesorero desde el Cortijo del Puntal

Recorrido: [sgpx gpx=”/wp-content/blogs.dir/9/files/gpx/CORTIJO DEL PUNTAL-EL MORO-EL TESORERO.gpx”]

Decidimos salir de las inmediaciones del Cortijo del Puntal con idea de llegar al Cortijo del Moro, destino que dejamos pendiente hace unos días cuando salimos de Rejano y no nos dio tiempo a llegar hasta él.

Escogemos el camino más directo hacia el cauce del arroyo Uclías en vez de la pista principal que pasa por El Tesorero. Se desciende muy rápido y enseguida se discurre paralelo al cauce, entre los barrancos de la Noguera y los Chortales, llegando hasta nosotros el  ruido relajante del agua que baja por el arroyo.

Se suceden las construcciones abandonadas, más o menos en ruinas, algunas de bastante porte, con abundantes habitaciones e incluso con paredes bien conservadas, construidas con piedra al estilo serrano. A la vista unas de otras, parecen haberse repartido este tramo del río (y así debió ser).

Tras pasar El Toril, se llega a un molino abandonado que puede ser el llamado del Sapo; éste podría haberse trasladado un poco más adelante, en el paso del camino al otro margen del arroyo, a una nueva construcción más moderna de la que se conserva la estructura y parte del engranaje del molino que se aprecia por la abertura correspondiente a la salida del agua. El paraje es gratificador, no solo por la presencia del vestigio del molino sino por el paso del río y el frescor de la vegetación allí presente.

A partir de este punto el valle se va abriendo dando cabida a trozos de vega y a la par señales de antiguas minas y construcciones de servicio de las mismas, cabe señalar en  especial  los restos de pabellones de la zona del cortijo del Carnicero y de la Casa de la Tía Águeda, en una especie de promontorio sobre el arroyo, en donde debía residir la administración de las minas.

Seguimos camino, ascendiendo ahora hacia la pista principal que va a Benacebada, que nos deja cerca del Collado de Los Olmos, aproximadamente donde nos volvimos en otra ocasión. Desde aquí hasta El Moro el camino no asciende mucho más, llegando tras los desvíos a Los Rodeos y Benacebada.

 

Mapa Cjo. Puntal-El Moro-El Tesoreo

El Moro es una cortijada con un grupo pequeño de viviendas en ruina y alguna aún en uso, con un cementerio enorme para este núcleo de viviendas, que merecerá por sí solo otra visita. En El Moro se encontraba una de las tres parroquias de la Sierra (dedicada a San Nicolás) y allí se inscribía y enterraba a los habitantes de una buena población serrana.

Tras la corta visita no volvemos por el mismo camino sino que bajamos por el que llega, más directo, a la Casa de la Tía Águeda, y desde aquí remontamos el arroyo Uclías hasta las inmediaciones de El Tesorero en donde recibe al barranco de Adeo, dejándonos al pasar la cortijada de La Noguera.

Detalle de El Tesorero

Detalle de El Tesorero

El Tesorero aparece entre estos valles como una población mítica, al estilo de las incas o las de otras culturas, trasmitiendo, solo contemplando el grupo apretado de viviendas, las vicisitudes de la vida de otros tiempos y los duros afanes de las personas que lo poblaron no hace muchas décadas. Los aterrazamientos de los montes para extraer alimentos o pastos para el ganado y las minas a cielo abierto debieron agotar a éstos duros habitantes, sobre todo en época invernal.

Y por fin, tras una corta y ligera ascensión, llegamos a nuestro punto de partida, cerca del Cortijo del Puntal, y volvemos con nuestro vehículo a través del Collado de Don Martín y de Cuatro Caminos, comentando lo visto y experimentado.

Galería de fotos:[nggallery id=22]

2013-05-12 Pinarillo y Fuente de Los Paradores

Recorrido:doble (ida y vuelta)[sgpx gpx=”/wp-content/blogs.dir/9/files/gpx/B) PINARILLO Y FUENTE DE LOS PARADORES.gpx”]

Repitiendo lo dicho en inicio ¡la primavera ha estallado! ¡y de qué manera este año! la vegetación presenta un aspecto impresionante por su esplendidez, floración profusa y colorido limpio y variado, y lo notamos hoy que hace un día maravilloso para caminar. A primera hora tenemos sol radiante y día claro mientras que en las llanuras hay bancos de nubes muy bajas

Comenzando en la llamada “curva del abanico”, en la carretera de Caniles a Escúllar, el inicio es engañoso por la facilidad con la que se camina debido a que  los primeros kilómetros son en descenso hasta el vado del Arroyo Bodurria. Hasta este punto las vistas que predominan son del valle del Bodurria, perdiéndose hacia las llanuras, con las cimas del calar de Rapa dominando. Cortijos aún en uso y ruinas de otros se divisan a los largo del trayecto del río y comentamos sus nombres (no todos los conocemos) y las vicisitudes de sus habitantes, en otros tiempos con condiciones de vida muy duras o actualmente como lugares de reposo de cazadores.

La vegetación de ribera en el vado nos refresca y ayuda a proseguir, en seguida pasamos también la Casa forestal de Arredondo y las Noguericas, con el camino ya en franca ascensión que no cesará hasta el punto de retorno. En el área recreativa del Pinarillo volvemos a tener sombra en abundancia durante unos metros y el paso por el barranco de su nombre (también conocido como de las Víboras) aporta la humedad y el ruido de su abundante caudal.

Pasamos el desvío que baja a los cortijos de La Loma y Pinar Hoya; ahora vemos el valle del Bodurria desde otra perspectiva dando vistas a la zona del barranco de La Fábrica, casi enfrente a la zona de Floranes que está al otro lado, con los cerros Panizo y Alonso dominando (algo más bajos que el punto de nuestra partida).

Tras dejar al desvío que va a La Tejera y Pocopán se llega a la Cuerda de los Carreteros, donde las vistas dan hacia el Peñón de la Media Luna y la zona de los cortijos del Rincón y Valdo, al otro lado del Arroyo de La Tejera.

Mapa del recorrido

Mapa del recorrido

Pronto, el camino toma un rumbo más hacia el oeste y enfrenta la parte alta de este arroyo de La Tejera, al fondo se aprecia el collado de Los Tejos, enmarcado entre los calares de San Sebastián, Tejoletos y Casa Heredia y con el Cerro del Aguilón en el centro. La casa forestal del Pollo de La Tejera apenas se adivina entre el pinar.

Decidimos volver, tras reponer fuerzas, desde el barranco de los Paradores en donde se encuentra una fuente (sin agua) y un abrevadero o dornajo; nos queda desandar el camino.

Las sombras del Pinarillo y el agua de su barranco nos reconfortan camino del  último tramo del recorrido que, desde el vado del arroyo Bodurria, es ascendente hasta el final. El esfuerzo se va notando y aún quedan unos dos kilómetros de los más de veinticinco que serán el total de la jornada y, cuando divisamos ya el final, no nos importa que llegue el descanso que creemos bien ganado tras unas cuatro horas de esfuerzo.

galería de fotos:[nggallery id=21]

 

2013-05-01 Cortijo de La Lechera

Recorrido:  [sgpx gpx=”/wp-content/blogs.dir/9/files/gpx/CORTIJO DE LA LECHERA_1.gpx”] [sgpx gpx=”/wp-content/blogs.dir/9/files/gpx/CORTIJO DE LA LECHERA_2.gpx”]

El destino de hoy va siendo un clásico de nuestra actividad caminera pues lo hemos visitado en varias ocasiones ya, siempre con admiración a sus paisajes abiertos al Marquesado del Zenete y a Sierra Nevada. Para no repetirnos mucho os remitiremos a las distintas visitas cuando estas estén colgadas en el blog.

El cortijo se encuentra en el término de Fiñana (Almería) y aunque administrativamente está fuera del Parque Natural de la Sierra de Baza, la zona supone una prolongación y complemento del mismo pues está en las laderas que bajan hacia el sur y ni la flora ni la fauna hacen distingos más que los que les conviene según orientación y régimen climatológico.

Comenzamos a caminar desde la carretera que va de Caniles a Escúllar, el camino comienza con rumbo oeste desde el km 18 y a unos 1945 m de altitud, una vez pasada la cota máxima de dicha carretera y ya en el lado almeriense. Como se dijo anteriormente, las referencias kilométricas pueden llevar a engaño pues hay diferencias entre los distintos mapas y la realidad.

Al poco de la partida ya se disfruta de las maravillosas vistas a nuestra izquierda, que serán permanentes durante casi todo el trayecto, desde Abla hasta Jérez del Marquesado, y Fiñana, término al que pertenece la zona. El camino nos da dos opciones: una por abajo, para llegar al cortijo a su altura y otra alta que obligará a descender para llegar al mismo. Escogemos la segunda opción que va muy próxima y en paralelo al trayecto del recorrido anterior con final en Benajara solo que más hacia el sur y a cota más baja, resguardada por las cimas.Mapa del camino a La LecheraMapa del camino a La Lechera

En el paisaje predomina el pinar de repoblación y las chaparras, muy cuidado todo, tanto caminos como cortafuegos y bajo monte. Se aprecian permanentemente huellas de animales que han cruzado el camino y se deduce su abundancia, y el caminar se hace muy entretenido mezclando esfuerzo con comentarios y observaciones.

La llegada nos ofrece unas vistas más reducidas en extensión al encontrarse el cortijo de La Lechera en un barranco. Se encuentra en un entorno muy apropiado para la ganadería, con prados y bancales al borde del barranco a resguardo de los temporales. Sierra Nevada haciendo honor a su nombre completa la panorámica.

Para la vuelta escogemos el camino de abajo a fin de no repetirnos, gozando de las mismas o mejores perspectivas que a la ida.

Galería de fotos:[nggallery id=20]

2013-04-14 Cortijo de Benajara

Recorrido: doble (ida y vuelta) [sgpx gpx=”/wp-content/blogs.dir/9/files/gpx/BENAJARA.gpx”]

Un destino repetido por nuestro grupo en varias ocasiones pero nunca al completo saliendo desde la carretera que va de Caniles a Escúllar. La salida la realizamos desde el camino que sale entre el Cerro Padilla y el Peñón de los Guardas, paralelo al cortafuego que pasa por éste último, muy poco antes de la linde con Almería, a 2018 metros de altitud aproximadamente. No son fiables los puntos kilométricos de los mapas pues la numeración no se corresponde con la realidad al estar repetido el km 20 en el lado de Almería y en el de Granada y al haber ya una nueva numeración.

El camino sigue el límite sur del Parque Natural de la Sierra de Baza, a veces por el cortafuego que va por la cresta de las colinas y otras veces rodeando al cerro, en un continuo sube-baja muy exigente si se hace a buen ritmo.

Ya desde el principio se tienen vistas maravillosas sin obstáculos, abarcando más de 180 grados hacia el oeste, desde la Sierra Nevada almeriense de Abla y Abrucena al sur hasta La Sagra de Huéscar y La Puebla de D. Fadrique al norte; con las cumbres mayores de Sierra Nevada y de nuestra Sierra y los pueblos del Marquesado, zona de La Peza y Darro. Enfrente Rapa y el Barranco de Casas de Santa Olalla ¡Que espectáculo!

Enseguida nos encontramos con el Peñón de La Lechera, promontorio de roca desnuda que aparece como una aleta sobre el lomo de la colina; el camino pasa por su cara sur pero, ascendiendo a su cima (con cuidado para no resbalar) veremos todo el valle alto del Arroyo Bodurria y su curso que se pierde hacia las llanuras del norte, donde debe estar Caniles. Debajo veremos Los Gómez, La Fragüilla, Los Mellizos y, al llegar a Collado Hondo, La Morota y Orrivalí.

Camino de Benajara

Camino de Benajara

En la Peña de los Lobos el camino y la linde del Parque se bifurcan; hacia el sur la linde separa Fiñana (fuera del Parque) de El Raposo y hacia el oeste El Raposo de Baza. Siguiendo éste último por la cuerda de las lomas llegaríamos a Cuatro Caminos pero seguiremos por el primero, hacia el sur, buscando a lo lejos el Cortijo de Benajara.

Benajara es un enclave situado en un lugar privilegiado, rodeado de cimas rocosas a las que la erosión ha dejado al aire, con prados protegidos especialmente apropiados para la ganadería, aún con signos de estar en uso actualmente. Desde el cortijo se tienen magníficas vistas con Huéneja al frente, casi al alcance de la mano, o mejor, de nuestras piernas.

La Vuelta por el mismo camino es exigente por las continuas pendientes pronunciadas, siempre en ascenso, pues Benajara se encuentra más bajo que el principio y final de nuestro itinerario. La sorpresa del día nos la da un grupo de ciervos que atraviesa el camino delante de nosotros.

Vale la pena el esfuerzo realizado pues hemos recorrido un balcón impresionante, con extensas vistas panorámicas de la Sierra de Baza y de Sierra Nevada, con sensaciones imposibles de trasmitir a través de este modesto comentario.

Galería de fotos: [nggallery id=19]

2013-07-10 Rambla del Agua desde Cuatro Caminos

Cuatro Caminos será una vez más nuestro punto de salida; se trata de un paso estratégico desde las laderas del sur al centro del Parque Natural de la Sierra de Baza y por él pasa la linde que separa el término de Baza de El Raposo (perteneciente a Dólar). No hay que confundirlo con el cruce de caminos de igual nombre situado entre los valles de Moras y Uclías, más oriental. 

Recorrido: [sgpx gpx=”/wp-content/blogs.dir/9/files/gpx/CUATRO CAMINOS-EL RAPOSO-RAMBLA DEL AGUA.gpx”]

Tomando el camino que va en dirección sur, nos dirigimos al Collado de La Virgen, que termina en otro paso entre montañas que separa los cerros de La Virgen y Los Jarales y donde el camino se bifurca hacia Las Juntas de Gor (podéis visitar este recorrido).

Seguimos hacia el sur, en franca bajada, buscando el Barranco de El Raposo hasta llegar al antiguo poblado minero, ya visitado anteriormente, situado en un paraje muy serrano y con bellas vistas de Sierra Nevada. Impresionan las ruinas de las viviendas alineadas por calles. Se mantienen la iglesia (con una interesante inscripción sobre la puerta) y el pabellón, aún en uso por los guardas.

No nos detenemos en esta ocasión y seguimos bajando, pues se hace tarde. Antes de pasar bajo la cima del Cerro del Lastonar, que alberga una caseta de vigilancia forestal y que es visible desde muchos puntos de éste y otros itinerarios, cruza el camino a una veintena de metros por delante de nosotros toda una familia de jabalíes, con sus pequeños siguiendo a los adultos y sin hacernos ningún caso. El camino nos depara ya magníficas vistas de El Marquesado y Sierra Nevada, hoy empañadas por el resol y la calima. La llanura de El Marquesado está llena de “molinos” y placas solares pertenecientes a las plantas de producción de energía que allí radican, pero lo que más impresiona son sus pueblos, que desde lejos parecen que pertenecieran a una gran maqueta, los más cercanos a esta zona son Huéneja y Dólar.

Tras otra bajada y dando la vuelta a los cerros, nos adentramos en La Rambla del Agua viendo primero el cementerio, y posteriormente el poblado, al otro lado del barranco que tendremos que vadear; hacia arriba se divisan las cimas del Cerro de Los Jarales y de La Fraguara, con los barrancos de igual nombre que confluyen en el principal ya mencionado.

La Población se ofrece a la vista como un pequeño grupo de viviendas blancas salpicadas con el verde de los parrales y pequeños jardines en sus entradas, sin apenas distinguirse calles de lo apretadas que están entre sí; conforme llegamos comprobamos la estrechez de las mismas y su configuración anárquica así como la escasez de vecinos. Nos confirman que habitan unos 5-7 matrimonios y que aumentarán a partir de la próxima semana, quedando en el invierno casi desierta la población. Mapa del recorrido:

A) Mapa Cuatro caminos-Rambla del Agua - copia (Medium)

Tras beber agua del caño y hacer las fotografías de la iglesia salimos, por las eras, para desandar el camino.

Al contrario que otras veces ha sido una jornada de encuentros: un buscador de setas, algún personal recogiendo con camiones troncos de pinos talados, caminantes, vecinos de La Rambla del Agua y… ¡jabalíes! No hemos visto sin embargo los habituales y numerosos ciervos de la Sierra.

La caminata se prolonga bajo el sol más de lo que esperábamos, incluso un serrano tiene algún “problemilla” estomacal, en fin, una jornada muy completa que recordaremos. Galería de fotos:[nggallery id=18]

2013-07-03 De Rejano a El Moro

Recorrido:  doble de ida y vuelta[sgpx gpx=”/wp-content/blogs.dir/9/files/gpx/A) REJANO- COLLADO DE LOS OLMOS (EL MORO).gpx”]

Saliendo de Rejano y buscando la pista principal que va a El Moro y Benacebada, los primeros metros son de subida para dejar la rambla de Balax y alcanzar las colinas circundantes, por las que va serpenteando la pista; nos rodean pinares con abundante bajo monte que empieza a estar reseco en esta época del año y a esta altitud lo que nos hace comentar el riesgo de incendios.

Una vez alcanzado el camino principal mencionado, seguirán unos kilómetros de llaneo, manteniéndonos entre los valles de Balax al este y de Uclías al oeste. Los pinares continúan a nuestro alrededor y, alcanzada la cuerda de las colinas, se abren las vistas de la Sierra para poderlas disfrutar a pesar del calor y la calima que provocan una luz intensa y casi sin sombras. Va a ser un día de auténtico verano y ¡hemos empezado a caminar una hora más tarde!

Al este, a nuestra izquierda, tenemos durante toda la subida una sucesión de cimas, separadas por los barrancos que caen a la rambla de Balax, que son la linde con la provincia de Almería, y en concreto con el término de Alcóntar.Mapa Rejano-el Moro

Al oeste, a nuestra derecha por tanto, vemos la sucesión de barrancos de Uclías y Morax, separados por “ristras” de colinas y, al fondo del panorama, las cumbres principales de los calares de nuestra Sierra, con su perfil tan característico. Desde el Descabezado más al sur, hasta Santa Bárbara al norte, pasando por Rapa, San Sebastián y Casa Heredia-Los Tejos, en el centro, y los barrancos de La Tejera y El Relumbre separando los macizos principales. En este panorama se incluyen, cuando subimos algo más, las cimas puntiagudas y más bajas de Los Pelendénguez (Canaleja Alta), Carrillo y Morrón Alto.

Un poco más arriba dejamos el término de Caniles por el que veníamos caminando para pasar al de Baza, la linde se encuentra una vez pasado el desvío hacia Los Frailes en el Barranco de Uclías, y viene perpendicular al camino desde la zona de Los Olmos en el de Morax. En este momento el camino se empina y no deja de ascender hasta el collado denominado como de Los Olmos, a 1.550 metros de altitud, dejando antes un desvío hacia el Cortijo de Retamar y al poblado de El Tesorero.

Al otro lado del mencionado collado, el valle se estrecha sin dejarnos ver su fondo en donde deben estar El Moro, Benacebada y Bailén. Al fondo se ven las cimas de la zona de Beneroso que son límite sur del Parque Natural de la Sierra de Baza y lindes también con Almería (Escúllar); y vemos también la cima rocosa de la Cuerda de Falconete en Quintana que separa la zona de Benacebada de la de El Tesorero.

Pero hoy no podemos seguir más adelante y volvemos sobre nuestros pasos, desandando el mismo camino, siempre hacia abajo y con más calor cada minuto que pasa, llegando a Rejano tras 4 horas y 22 kilómetros de caminata aproximadamente ¡lástima El Moro seguirá esperándonos para otra ocasión¡

Galería de fotos:[nggallery id=17]

2013-06-30 Collado Clarín-El Cascajar y Collado del Resinero

 Recorrido GPS: [sgpx gpx=”/wp-content/blogs.dir/9/files/gpx/cascajar.gpx”]

Empezamos a caminar en el Collado Clarín, en el Cerro de Los Pelendénguez, justo encima de la Canaleja Alta, y nos dirigimos hacia los Prados del Rey, tan conocidos y a la vez tan admirables, con la corona de las cimas de los calares, los prados verdes con abundantes piornos en flor y sabinas y, sobre todo, con sus pinos autóctonos.

Continuamos sin desviarnos, pasando por el Puerto Palomas, al término de Gor, para encontrarnos de frente con la vista de los calares de San Sebastián y Rapa, que cierran hacia el sur la cabecera del Río Gor, y que seguiremos viendo durante un buen trayecto del camino. El Puerto de Los Tejos cierra hacia el este el valle, separando los calares mencionados de la loma de Casa Heredia, y en su otra vertiente intuímos las cuencas de La Tejera,Bodurria y Móras, incluso las cimas de Beneroso muy al fondo. Dejamos atrás las minas abandonadas de La Cruz, con algunas edificaciones de servicio no muy antiguas pues estuvieron funcionando hasta los años 80.

El camino no cesa de descender hasta llegar a la Casa forestal del Cascajar, tras atravesar la zona conocida como Los Pulidos, se descienden 222 metros desde Puerto Palomas (2.037 m). Desde la casa y en todo el trayecto se disfruta de vistas de la cuenca alta del Río Gor que se pierden hacia el sur con las sombras de la Sierra Nevada almeriense que corresponde a Abla y Fiñana.

Tras una breve parada para disfrutar de las vistas y hacer unas fotos, seguimos camino iniciando la subida al Collado del Resinero. Ascendiendo por el margen del Barranco del Cascajar la mirada hacia arriba se topa con la cima puntiaguda del Picón de Gor (2.155 m) y del Poyo de Los Jiménez que es el collado que lo separa del Cerro de Las Grajas. Es impresionante el aspecto de las laderas tapizadas de sabinas de gran extensión y frondosidad.0 mapa clarín-resinero (Medium)

Llegamos al Collado del Resinero dejando a nuestras espaldas el término de Gor y el valle de su río y volvemos al término de Baza, dando vista hacia el norte. En el collado hay un helipuerto forestal con aspecto de poco uso (buena señal) y la cima del Picón queda tan cerca que nos apena no poderla alcanzar en esta ocasión por falta de tiempo ¡otra vez será! Seguimos tras reponer fuerzas con unos bocados bien ganados y apetecidos y unos sorbos de agua.

Ahora tenemos un magnífico mirador de la parte baja del Barranco de La Fonfría, de su unión con el Arroyo de Baúl y con los llanos en donde se encuentra esta población. La densa vegetación de La Fonfría esconde a nuestra vista el Pino de La Señora ¿o quizá no? ¿será ese tan alto o aquel…? Pasamos cerca de la Cueva del Zanahorial, a veces usada como redil. También tenemos vistas privilegiadas al Collado de La Boleta con sus prados altos manchados de sabinas de un verde esplendoroso y sus múltiples cuevas. Y llegamos de nuevo a los Prados del Rey, esta vez nos detenemos bajo sus pinos de la parte alta (2.077 metros). Nos cruzamos con tres caminantes que suben desde Narváez y que dicen venir de Alicante y tras intercambiar saludos y referencias continuamos unos y otros con lo nuestro ¡deseamos que disfrutéis!

Por último, descendemos hasta el punto de partida, que es el más bajo del recorrido a 1.755 metros, y damos por concluida otra jornada más de camino por la Sierra de Baza, que es también de Gor.
Han sido 20,5 km en unas 4 horas con 544 metros de desnivel total ascendido

Galería de fotos:[nggallery id=16]

2013-06-22 La Rivera-Cortijos de Hellín, Carrillo y Medina

Recorrido:

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Día de verano con cielo limpio en la montaña, iniciamos la caminata a buen ritmo a pesar de que será todo subida en el primer tramo, hasta La Cruz de La Chaparra (Cortijo de Santa Olalla). Al llegar a este punto seguimos el sendero GR-7, que baja hasta el Barranco de Los Pinos Bordes  y después asciende por su cauce arenoso hasta las Cuevas del Espartal, dominadas por la figura del Morrón Alto, dejando el Cerro del Almirez a la izquierda. Este barranco es el llamado de Narváez cauce arriba y Zoaime hacia abajo.

Siguiendo camino arriba se llega a los Llanos de las Cuevas del Espartal en donde hay un desvío, el GR-7 sigue hacia Narváez al oeste y otro ramal va al este pasando por el Collado de Los Salitrillos y baja a los restos del Cortijo de Fuente Hellín, con su fuente produciendo agua y un buen número de colmenas en sus inmediaciones. Es necesario reponer fuerzas y comemos unas nueces con pasas que saben a gloria.

El camino sigue ascendiendo un trecho, buscando el Cortijo de Carrillo que se encuentra en la cabecera del Barranco de Medina del Rey. Esta cabecera está formada por los barrancos de Carrillo y del Collado, y cerrada hacia el oeste por el Collado de la Canaleja Baja. El paraje es precioso, dominado por el Picón de Carrillo y las laderas que bajan desde Los Pelendénguez. Buscamos el camino de vuelta, que evite repetir tramos ya recorridos, continuando ascendiendo buscando un collado al sur del cortijo, tras pasar el Barranco Hondo, desde donde ya todo será descenso hasta terminar el recorrido. Es el punto más alto de todo el recorrido. En el primer tramo de descenso el camino está muy pendiente y en mal estado por las escorrentías hasta llegar al Barranco de Ibáñez. Al fondo vemos cerca el Cortijo de Medina.Mapa del recorrido de hoy

Mapa del recorrido de hoy

Medina se encuentra en un pequeño llano que se asoma a la vaguada del barranco de su mismo nombre antes de convertirse en la Rambla de Granada y goza de unas vistas magníficas de los llanos con las siluetas de las sierras de Cúllar y de Lúcar al fondo. Todavía tiene actividad y se encuentra en buen estado de conservación, a nuestro paso había personas en el invernadero que tiene anejo y varios vehículos en su puerta.

Desde el Cortijo de Medina se desciende rápidamente hacia la Rambla de Granada, volviendo la vista atrás se goza de estupendas vistas de la Sierra, Picón de Carrillo, Los Pelendénguez y el Calar de Santa Bárbara. Hacia levante se divisan Los Llanos del Chaparral y el Cortijo de Barea. Con las vistas de la Rambla de Granada y Caniles, el camino toma rumbo norte, camino de los cortijos del Cura y del Capricho, en donde ya se observa actividad agrícola, algún vehículo a motor y rebaños.

 En el Capricho hacemos un alto para fotografiarlo. Aún impresiona esta edificación con su fachada principal imponente y la Sierra al fondo. Mientras fotografiamos las ranas croan en la balsa desesperadamente. Un rato después llegamos al final de la caminata una semana más. Saludos. 

Galería de fotos:

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2013-06-16 Las Juntas de Gor

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Recorrido: CUATRO CAMINOS-LAS JUNTAS-CUATRO CAMINOS (17,2 km)

      El día se presenta esplendido a primera hora de la mañana y apetece caminar a buen paso. Salimos de Cuatro Caminos, en el límite de los términos de Baza y El Raposo (Dólar), por el que transcurren los primeros 1.500 metros hasta el Collado de La Virgen; tras 600 metros más por el término de Charches, se pasa al de Gor en el cruce que hay en dicho collado  donde el camino inicia la bajada por el Barranco de Las Casas de Don Diego hasta el Vado del Río Gor y el poblado de Las Juntas.

      Pasamos por La Fuente de Las Minas, con un buen caño de agua, y Las Casas de Don Diego que es un remanso de tranquilidad, en este lugar se une el sendero GR-7 a la pista principal.  Bajando el barranco siempre vemos al fondo los dos cerros de Gor, tan característicos, y más lejos, el cerro de El Mencal de la comarca de Pedro-Martínez. Gozamos de preciosas vistas de los prados y las vegas de Las Juntas y de la impresionante mole del Calar de las Torcas por cuyo margen bajan de las cimas las aguas del Río de Gor, bastante abundantes, que resuenan por todo el valle y al atravesar las calles del poblado.

Las Juntas de Gor

      La vuelta es casi todo subida y nos sirve para volver a saborear las vistas y el esfuerzo que estamos realizando. Al finalizar nos cruzamos con una prueba ciclo-montañera cuyos participantes también habrán disfrutado de un gran día de deporte en la Sierra. 

Galería de fotos:

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