2013-07-17 El Moro y El Tesorero desde el Cortijo del Puntal

Recorrido: [sgpx gpx=”/wp-content/blogs.dir/9/files/gpx/CORTIJO DEL PUNTAL-EL MORO-EL TESORERO.gpx”]

Decidimos salir de las inmediaciones del Cortijo del Puntal con idea de llegar al Cortijo del Moro, destino que dejamos pendiente hace unos días cuando salimos de Rejano y no nos dio tiempo a llegar hasta él.

Escogemos el camino más directo hacia el cauce del arroyo Uclías en vez de la pista principal que pasa por El Tesorero. Se desciende muy rápido y enseguida se discurre paralelo al cauce, entre los barrancos de la Noguera y los Chortales, llegando hasta nosotros el  ruido relajante del agua que baja por el arroyo.

Se suceden las construcciones abandonadas, más o menos en ruinas, algunas de bastante porte, con abundantes habitaciones e incluso con paredes bien conservadas, construidas con piedra al estilo serrano. A la vista unas de otras, parecen haberse repartido este tramo del río (y así debió ser).

Tras pasar El Toril, se llega a un molino abandonado que puede ser el llamado del Sapo; éste podría haberse trasladado un poco más adelante, en el paso del camino al otro margen del arroyo, a una nueva construcción más moderna de la que se conserva la estructura y parte del engranaje del molino que se aprecia por la abertura correspondiente a la salida del agua. El paraje es gratificador, no solo por la presencia del vestigio del molino sino por el paso del río y el frescor de la vegetación allí presente.

A partir de este punto el valle se va abriendo dando cabida a trozos de vega y a la par señales de antiguas minas y construcciones de servicio de las mismas, cabe señalar en  especial  los restos de pabellones de la zona del cortijo del Carnicero y de la Casa de la Tía Águeda, en una especie de promontorio sobre el arroyo, en donde debía residir la administración de las minas.

Seguimos camino, ascendiendo ahora hacia la pista principal que va a Benacebada, que nos deja cerca del Collado de Los Olmos, aproximadamente donde nos volvimos en otra ocasión. Desde aquí hasta El Moro el camino no asciende mucho más, llegando tras los desvíos a Los Rodeos y Benacebada.

 

Mapa Cjo. Puntal-El Moro-El Tesoreo

El Moro es una cortijada con un grupo pequeño de viviendas en ruina y alguna aún en uso, con un cementerio enorme para este núcleo de viviendas, que merecerá por sí solo otra visita. En El Moro se encontraba una de las tres parroquias de la Sierra (dedicada a San Nicolás) y allí se inscribía y enterraba a los habitantes de una buena población serrana.

Tras la corta visita no volvemos por el mismo camino sino que bajamos por el que llega, más directo, a la Casa de la Tía Águeda, y desde aquí remontamos el arroyo Uclías hasta las inmediaciones de El Tesorero en donde recibe al barranco de Adeo, dejándonos al pasar la cortijada de La Noguera.

Detalle de El Tesorero

Detalle de El Tesorero

El Tesorero aparece entre estos valles como una población mítica, al estilo de las incas o las de otras culturas, trasmitiendo, solo contemplando el grupo apretado de viviendas, las vicisitudes de la vida de otros tiempos y los duros afanes de las personas que lo poblaron no hace muchas décadas. Los aterrazamientos de los montes para extraer alimentos o pastos para el ganado y las minas a cielo abierto debieron agotar a éstos duros habitantes, sobre todo en época invernal.

Y por fin, tras una corta y ligera ascensión, llegamos a nuestro punto de partida, cerca del Cortijo del Puntal, y volvemos con nuestro vehículo a través del Collado de Don Martín y de Cuatro Caminos, comentando lo visto y experimentado.

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