2013-05-01 Cortijo de La Lechera

Recorrido:  [sgpx gpx=”/wp-content/blogs.dir/9/files/gpx/CORTIJO DE LA LECHERA_1.gpx”] [sgpx gpx=”/wp-content/blogs.dir/9/files/gpx/CORTIJO DE LA LECHERA_2.gpx”]

El destino de hoy va siendo un clásico de nuestra actividad caminera pues lo hemos visitado en varias ocasiones ya, siempre con admiración a sus paisajes abiertos al Marquesado del Zenete y a Sierra Nevada. Para no repetirnos mucho os remitiremos a las distintas visitas cuando estas estén colgadas en el blog.

El cortijo se encuentra en el término de Fiñana (Almería) y aunque administrativamente está fuera del Parque Natural de la Sierra de Baza, la zona supone una prolongación y complemento del mismo pues está en las laderas que bajan hacia el sur y ni la flora ni la fauna hacen distingos más que los que les conviene según orientación y régimen climatológico.

Comenzamos a caminar desde la carretera que va de Caniles a Escúllar, el camino comienza con rumbo oeste desde el km 18 y a unos 1945 m de altitud, una vez pasada la cota máxima de dicha carretera y ya en el lado almeriense. Como se dijo anteriormente, las referencias kilométricas pueden llevar a engaño pues hay diferencias entre los distintos mapas y la realidad.

Al poco de la partida ya se disfruta de las maravillosas vistas a nuestra izquierda, que serán permanentes durante casi todo el trayecto, desde Abla hasta Jérez del Marquesado, y Fiñana, término al que pertenece la zona. El camino nos da dos opciones: una por abajo, para llegar al cortijo a su altura y otra alta que obligará a descender para llegar al mismo. Escogemos la segunda opción que va muy próxima y en paralelo al trayecto del recorrido anterior con final en Benajara solo que más hacia el sur y a cota más baja, resguardada por las cimas.Mapa del camino a La LecheraMapa del camino a La Lechera

En el paisaje predomina el pinar de repoblación y las chaparras, muy cuidado todo, tanto caminos como cortafuegos y bajo monte. Se aprecian permanentemente huellas de animales que han cruzado el camino y se deduce su abundancia, y el caminar se hace muy entretenido mezclando esfuerzo con comentarios y observaciones.

La llegada nos ofrece unas vistas más reducidas en extensión al encontrarse el cortijo de La Lechera en un barranco. Se encuentra en un entorno muy apropiado para la ganadería, con prados y bancales al borde del barranco a resguardo de los temporales. Sierra Nevada haciendo honor a su nombre completa la panorámica.

Para la vuelta escogemos el camino de abajo a fin de no repetirnos, gozando de las mismas o mejores perspectivas que a la ida.

Galería de fotos:[nggallery id=20]

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