LAS DESVENTURAS DEL JOVEN WERTHER, DE J. W. GOETHE

¿Quién no ha sentido alguna vez desesperación, vacío o profunda melancolía al no ser correspondido por la persona amada? Seguramente más de uno habrá pasado por esta desagradable experiencia aunque, imagino, sin la intensidad con la que es vivida por el joven Werther, precursor de la figura del «romántico»como ser que idealiza al objeto de su amor y por el que está dispuesto a todo, incluso a morir, puesto que sin él la vida carece de sentido.

De manera epistolar, el protagonista de esta trágica obra irá comunicando a un amigo íntimo su particular relación con Charlotte, con quien mantendrá una amistad fluida de la que surgirá un profundo amor, no correspondido por ella. El joven, al hacer del centro de su vida la aspiración por conquistar a su amiga, al estar esperando continuamente un imposible-ella está ya comprometida-, perderá toda motivación y esperanza por seguir viviendo.

Para comprender el efecto que Las desventuras del joven Werther tuvo sobre la juventud alemana del siglo XVIII, hay que considerar que, en una época donde las telecomunicaciones no existían y donde los libros sólo se recomendaban gracias al boca a boca, este libro se convirtió en un verdadero best-seller. Goethe pasó a ser considerado un maestro por los adolescentes y jóvenes, quienes no solamente imitaban al protagonista hasta en su forma de vestir, sino que en algunos casos se sintieron tan identificados con el joven y desdichado Werther que se dice que hubo una gran cantidad de suicidios. Probablemente no impacte en los lectores de hoy de la manera que lo hiciera allá por el siglo XVIII (menos mal), pero hay que reconocerle el mérito a Goethe en el sentido de que fue un precursor, aún cuando siglos de romanticismo, melodrama y culebrones nos hayan acostumbrado a los finales trágicos.

 werther

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